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El Gasto Público y su Impacto en el Bolsillo del Ciudadano

El Gasto Público y su Impacto en el Bolsillo del Ciudadano

18/10/2025
Maryella Faratro
El Gasto Público y su Impacto en el Bolsillo del Ciudadano

En un contexto de crecientes desafíos económicos, el análisis del un gasto público sin precedentes cobra especial relevancia para cualquier ciudadano comprometido con el futuro de España.

Números clave del gasto público

La dimensión del presupuesto estatal tiene un efecto directo en la vida diaria de millones de familias. Comprender los principales indicadores permite no solo conocer el alcance de las políticas públicas, sino también anticipar las consecuencias en el poder adquisitivo de cada hogar.

Para 2025, las cifras estimadas alcanzan cifras históricas:

  • Gasto total previsto de 801.646 millones de euros, un incremento del 10,9% respecto a 2024.
  • Déficit público estimado en el 3% del PIB, mejorando desde el 3,2% anterior.
  • Deuda pública situada en el 101,4% del PIB tras descender ligeramente desde 102%.

Estos datos reflejan una necesidad de equilibrar ingresos y costes, evitando un desfase entre ingresos y gastos que se traduzca en tensiones con los mercados.

Principales partidas del aumento de gasto

Detrás de los grandes números se esconden decisiones precisas sobre cada sector. El economista José Ramón Riera ha detallado dónde se concentra el mayor crecimiento presupuestario:

  • +11.000 millones en pensiones por revalorización y demografía.
  • +10.000 millones en salarios públicos según nuevos acuerdos.
  • +17.000 millones en defensa para cumplir el objetivo del 2,1% del PIB.
  • +6.500 millones en intereses de la deuda debido al encarecimiento financiero.
  • +5.500 millones en sanidad sin reformas estructurales.
  • +3.500 millones en educación.
  • +13.000 millones en infraestructuras según datos de SEOPAN.
  • +8.000 millones en vivienda sin mejoras sustanciales en accesibilidad.
  • +3.000 millones en clases pasivas.

Este desglose muestra cómo las políticas de gasto pueden incrementarse sin condensar recursos en áreas productivas o de innovación, alimentando una situación extraordinariamente compleja a medio plazo.

Ingresos públicos y contexto macroeconómico

Más allá del gasto, la recaudación fiscal consolida los ingresos que sostienen el presupuesto. En 2025 se estima que los ingresos públicos alcancen el 42,1% del PIB, fruto de:

• Mayor recaudación del IRPF tras declaraciones superiores a la previsión.
• Incremento en el IVA e ITPAJD por datos recientes de cobro.
• Aportes de fondos europeos destinados al Plan de Recuperación.

Sin embargo, el entorno económico global se muestra frágil. El Banco de España ha rebajado su previsión de crecimiento al 2,4% para 2025, mientras el FMI apuesta por un 2,9%. La inflación proyectada roza el 2,4% y el desempleo se mantendrá cerca del 10,8%. Esta dinámica exige cautela y reducir el gasto estructural para evitar desequilibrios.

La brecha entre gastos e ingresos

El verdadero desafío radica en la velocidad de crecimiento del gasto frente a los ingresos. En 2024, el desfase alcanzó los 50.000 millones de euros. Aunque se esperan mayores ingresos, la expansión del gasto público supera con creces la de la recaudación.

Esta situación empuja a una tensión con los mercados financieros si no se corrigen los desequilibrios estructurales. La AIReF advierte que sin reformas profundas, cualquier intento de ajuste se encontrará con resistencias políticas y sociales.

Impacto en el bolsillo del ciudadano

Aunque el PIB crece y el empleo mejora ligeramente, los hogares españoles perciben una erosión de sus recursos. La inflación en vivienda, alimentación y servicios supera la media, provocando una pérdida de poder adquisitivo real.

  • El coste de la vivienda sube un 7,1%, encareciendo alquileres y hipotecas.
  • Los gastos en sanidad privada han crecido un 50% en dos décadas.
  • El precio de los alimentos y hoteles aumenta más del 4% anual.

Esta presión económica crea incertidumbre y limita la capacidad de ahorro y consumo de las familias, especialmente las de renta media y baja.

Diagnóstico de expertos y recomendaciones ciudadanas

Organismos internacionales, como el FMI y el Banco de España, coinciden en la necesidad de consolidar las cuentas públicas. Para 2030, el objetivo es reducir la deuda al 92,9% del PIB, un reto ambicioso que exige recortes y racionalización del gasto político.

Para los ciudadanos, la implicación activa es fundamental. A continuación, algunas acciones prácticas:

  • Informarse sobre los presupuestos regionales y nacionales.
  • Exigir transparencia fiscal a través de plataformas ciudadanas.
  • Apoyar auditorías ciudadanas de presupuesto público en el ámbito local.
  • Participar en debates y foros para promover reformas realistas.

Solo con una sociedad civil activa y comprometida será posible corregir el rumbo y asegurar la sostenibilidad financiera. El futuro del bolsillo de cada español depende de la voluntad colectiva para exigir eficiencia y responsabilidad en el uso de los recursos públicos.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

Maryella Faratro participa en HazFuerte produciendo contenidos centrados en educación financiera, organización económica y desarrollo de hábitos financieros sostenibles.