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El gran ajuste: Hacia una nueva estabilidad económica

El gran ajuste: Hacia una nueva estabilidad económica

14/12/2025
Matheus Moraes
El gran ajuste: Hacia una nueva estabilidad económica

El año 2026 representa un punto de inflexión para la economía mexicana, con proyecciones que apuntan a un crecimiento moderado entre 0.8% y 1.5% tras un 2025 débil.

Este ajuste no es solo numérico, sino un llamado a la acción para superar trampas estructurales y aprovechar las ventanas de oportunidad.

La inflación se mantendrá elevada, superando el objetivo del 3% establecido por Banxico, lo que exige políticas cuidadosas.

México se posiciona como la duodécima economía mundial al inicio de 2026, según el FMI, pero este lugar viene con responsabilidades y riesgos.

La narrativa oficial proyecta un crecimiento más optimista, pero el consenso técnico se alinea en cifras más conservadoras.

Este artículo explora las claves para navegar este período de transición hacia una nueva estabilidad.

Proyecciones de Crecimiento Económico para 2026

Las estimaciones para el PIB mexicano en 2026 varían, pero convergen en un rango conservador.

Este crecimiento simboliza un ligero repunte después de un 2025 con un desempeño de solo 0.4%.

Los escenarios específicos incluyen perspectivas de diferentes instituciones.

  • Analistas locales proyectan 0.8%, con un rebote en la primera mitad impulsado por el consumo y eventos como el Mundial de Fútbol.
  • El Banco Mundial y la Cepal ajustan su proyección a 1.3%, ligeramente por debajo de estimaciones anteriores.
  • Organizaciones como el FMI, la OCDE y Banxico anticipan un rango de 1.2% a 1.5%.

Factores impulsores clave incluyen el gasto público en infraestructura, que se recupera tras recortes en 2025.

Las exportaciones muestran un crecimiento proyectado de +6%, compensando caídas internas del año anterior.

El consumo interno se beneficia del optimismo y aumentos en el salario mínimo.

El nearshoring y el Mundial de Fútbol ofrecen estímulos temporales, pero con limitaciones en empleos formales.

En comparación, 2025 fue un año de desaceleración, con una caída en la inversión bruta fija del 6.7%.

Este contexto subraya la necesidad de un dinamismo económico más sostenible para el futuro.

Inflación y Política Monetaria

La inflación continuará siendo un desafío persistente, con proyecciones que superan el objetivo de Banxico.

Se estima que cerrará 2026 en un rango de 3.87% a 4.2%, según analistas.

Incluso en el primer cuatrimestre, podría alcanzar hasta el 5%, presionando los costos de vida.

Las causas de esta inflación elevada son múltiples y estructurales.

  • Incrementos salariales, con un aumento del 13% en el salario mínimo que afecta a más del 60% de los trabajadores.
  • Aplicación de impuestos como el IEPS y aranceles que elevan precios.
  • Costos laborales y cargas sociales que se trasladan a los consumidores.

En respuesta, Banxico implementará una política monetaria alineada con la Reserva Federal de EE.UU.

Se proyecta que la tasa de interés cerrará en 6.50% tras recortes de 50 puntos base.

El tipo de cambio mostrará volatilidad, con una fortaleza inicial que podría revertirse a niveles de 19 a 20.50 pesos por dólar al cierre del año.

Esto refleja una incertidumbre monetaria constante que requiere gestión cuidadosa.

Empleo, Informalidad y Mercado Laboral

Los retos estructurales en el mercado laboral persisten, con una capacidad limitada para absorber a la población joven.

La informalidad laboral supera el 54% y podría aumentar debido a costos formales y empleos temporales.

La creación de empleo es insuficiente y en su mayoría informal, con pérdidas estacionales esperadas en enero de 2026.

Para abordar esto, se necesitan acciones concretas.

  • Movilizar la inversión privada para generar empleos productivos y formales.
  • Fomentar la educación financiera y el control de precios para mejorar la demanda laboral.
  • Reducir barreras que impulsan la informalidad, como cargas regulatorias excesivas.

El Mundial de Fútbol puede crear empleos, pero muchos serán temporales e informales, sin beneficios a largo plazo.

Esto subraya la urgencia de transformaciones profundas en el mercado laboral.

Comercio Exterior y T-MEC

México mantiene una alta dependencia de Estados Unidos, lo que genera vulnerabilidades clave en su economía.

Las exportaciones, especialmente manufactureras, crecerán un 6%, aportando divisas vitales.

Sin embargo, la revisión del T-MEC en 2026 representa un riesgo significativo.

México es el país más expuesto a cambios en este acuerdo, según el Banco Mundial.

La incertidumbre podría prolongarse hasta 2027 debido a factores políticos y electorales en EE.UU.

  • Posibles afectaciones a reglas de origen y estándares laborales.
  • Impacto en la inversión extranjera y la confianza de los mercados.
  • Riesgos adicionales como un crecimiento mundial débil y caídas en precios de commodities.

Estos factores externos requieren una estrategia comercial diversificada y resiliente.

Inversión, Finanzas Públicas y Retos Estructurales

La baja inversión y la sostenibilidad fiscal son trampas persistentes que limitan el crecimiento.

En 2025, la inversión cayó un 6.7%, reflejando una falta de dinamismo.

Oportunidades como el nearshoring podrían impulsar la inversión si se aborda la certidumbre jurídica y la infraestructura.

Iniciativas como consejos de inversión con actores privados, incluyendo figuras como Carlos Slim, son prometedoras.

En el frente fiscal, México lideró la región en emisiones de deuda en 2025, con un 34% dirigido a Pemex.

Los ingresos petroleros disminuyen debido a menor producción y ventas.

  • La deuda pública es alta, con costos que erosionan las finanzas por más de medio siglo.
  • Prioridades incluyen restaurar la credibilidad fiscal y controlar el gasto.
  • Retos adicionales como la inseguridad y el debilitamiento institucional agravan las presiones.

Esto demanda un enfoque integral en política económica para superar obstáculos.

Oportunidades y Riesgos para la Estabilidad

2026 se perfila como un año de transición y estabilización, más que de expansión acelerada.

El éxito dependerá de factores como la confianza de los inversionistas, el control de la inflación y un gasto público eficiente.

La narrativa oficial proyecta un crecimiento entre 1.8% y 2.8%, pero el consenso técnico se sitúa alrededor del 1.3%.

Esto refleja una brecha entre aspiraciones y realidad que debe cerrarse con acciones concretas.

  • Enfocarse en ciclos productivos que aspiren a un crecimiento del 4% a largo plazo.
  • Fortalecer la coordinación entre sectores público y privado.
  • Invertir en educación y tecnología para mejorar la productividad.

En el contexto regional, América Latina enfrenta una "trampa de baja capacidad", según la Cepal.

México puede liderar este cambio si aborda sus fragilidades externas y dinamismo interno.

Para los ciudadanos, esto significa preparación ante volatilidades económicas y aprovechamiento de nuevas oportunidades.

La estabilidad no es un destino, sino un camino que requiere ajustes constantes y visión compartida.

Al adoptar políticas pragmáticas y fomentar la innovación, México puede construir una economía más resiliente y justa para todos.

Matheus Moraes

Sobre el Autor: Matheus Moraes

Matheus Moraes es autor en HazFuerte y crea artículos orientados a gestión financiera personal, control del presupuesto y crecimiento económico responsable.