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El pulso global: Midiendo la salud económica del planeta

El pulso global: Midiendo la salud económica del planeta

27/12/2025
Maryella Faratro
El pulso global: Midiendo la salud económica del planeta

En un mundo marcado por incertidumbres, entender el rumbo de la economía global es más crucial que nunca. Este artículo explora las proyecciones, los riesgos y las oportunidades que definirán el 2026.

Panorama global

La comunidad internacional prevé tasas de crecimiento de 2.7-3.3% para el PIB mundial en 2026, un rango que refleja tanto su resiliencia ante adversidades como las limitaciones de inversión y las tensiones comerciales internacionales.

  • UN DESA: 2.7%
  • FMI: 3.3%
  • Goldman Sachs: 2.8%
  • PwC: 2.7%

Estos pronósticos, aunque cercanos, ocultan enfoques distintos: algunos analistas confían en un repunte por inversión en inteligencia artificial, mientras que otros advierten sobre el estancamiento en sectores tradicionales.

Perspectivas regionales y nacionales

El crecimiento será, sin duda, heterogéneo. Los mercados emergentes mantendrán ritmos superiores a las economías avanzadas, pero todos enfrentan retos específicos.

La tabla muestra cómo factores locales, desde dinámicas demográficas hasta políticas monetarias, moldean perspectivas muy diversas.

Tendencias de inflación

Tras picos recientes, la inflación global cederá a un promedio de 3.1% en 2026, aunque los costos de energía y alimentos seguirán apretando los presupuestos.

En Estados Unidos, la inflación subyacente se mantiene elevada por fuertes alzas en salud y vivienda. Mientras tanto, economías como Argentina verán cifras cercanas al 13.7%, tras ajustes macroeconómicos intensos.

Riesgos y desafíos clave

El camino hacia el crecimiento no está exento de obstáculos. Destacan:

  • Tensiones comerciales persistentes entre grandes potencias.
  • Altos niveles de deuda soberana en varias regiones.
  • Impactos climáticos que erosionan la productividad agrícola.
  • Desigualdad y presiones sociales crecientes.

Además, el ritmo de adopción tecnológica y la eficacia de la regulación del sector serán determinantes para evitar burbujas o crisis sistémicas.

Factores de resiliencia y oportunidades

Pese a los riesgos, emergen varios motores de fortaleza. La política fiscal expansiva en China, Japón e India busca estimular la demanda interna.

La revolución de la inteligencia artificial promete ganancias de productividad, mientras el nearshoring favorece a México y economías de Europa Central.

Por su parte, el turismo y los servicios avanzados sostendrán el crecimiento en economías como Colombia y algunas naciones africanas.

Conclusión

El año 2026 se perfila como un ejercicio de balance: entre desafíos globales y la capacidad de adaptación de gobiernos, empresas y ciudadanos.

Más allá de proyecciones numéricas, la clave será implementar reformas estructurales, fortalecer la cooperación multilateral y aprovechar la innovación tecnológica para construir una economía mundial más inclusiva y sostenible.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

Maryella Faratro participa en HazFuerte produciendo contenidos centrados en educación financiera, organización económica y desarrollo de hábitos financieros sostenibles.