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El sector servicios: Motor de la economía global del futuro

El sector servicios: Motor de la economía global del futuro

06/01/2026
Bruno Anderson
El sector servicios: Motor de la economía global del futuro

En un mundo que avanza a ritmo vertiginoso, el sector servicios se alza como la fuerza motriz capaz de impulsar nuevas olas de prosperidad y resiliencia. Aunque 2025 ha mostrado señales de desaceleración económica con impactos globales, el panorama está repleto de oportunidades para quienes sepan adaptar sus estrategias y aprovechar las tendencias emergentes.

El contexto global del sector servicios

El sector servicios representa actualmente el 60% del comercio mundial de servicios en 2024, consolidándose como un pilar fundamental de la economía internacional. Sin embargo, en el primer trimestre de 2025 el crecimiento interanual se redujo al 5%, la mitad de la tasa observada en 2023 y 2024. Esta ralentización se atribuye, sobre todo, a la apreciación del dólar estadounidense y a la creciente incertidumbre política y económica.

Las previsiones macroeconómicas han sido ajustadas: el crecimiento global para 2025 se estima en el 2,7%, frente al 3,6% de años anteriores, y para 2026 se pronostica un 3,0% con una inflación proyectada del 2,9%. Estos indicadores reflejan la necesidad de estrategias ágiles y visión a largo plazo para sortear riesgos y mantener el impulso.

Desempeño regional y subsectorial

La evolución del comercio de servicios no es uniforme. Mientras Europa y América del Norte muestran debilidades, Asia destaca por su robustez y dinamismo.

  • Europa y América del Norte: crecimiento del 3% en exportaciones, con Estados Unidos aumentando un 5%, Canadá cayendo un 6% y la Unión Europea moderada en un 3%.
  • Asia: impulsada por China (+13%), India (+12%) y Japón (+11%), la región alcanzó un crecimiento promedio del 9%.

En cuanto a los subsectores, existen tanto segmentos afectados como áreas de gran resiliencia:

  • Subsectores en retroceso: servicios de construcción (-15%), servicios financieros (+3%) y propiedad intelectual (+4%), influenciados por la volatilidad cambiaria y la reducción de la inversión global.
  • Subsectores resilientes: servicios informáticos (+13% en India, +9% en Irlanda), transporte global (+3%), y turismo internacional (+5% global, +13% en Asia), beneficiados por la demanda de digitalización y la recuperación de los viajes.

El impulso de España en el sector servicios

En el ámbito nacional, España ha mostrado un desempeño notable. El PIB español creció un 3,2% en 2024, con un sector servicios expandiéndose un 3,7% y el turismo recuperándose hasta niveles cercanos a 2019. La participación de empresas grandes en cadenas de valor globales supera el 37,6%, un indicador de interconexión productiva y potencial exportador.

Las proyecciones para 2025 y 2026 anticipan un crecimiento del 2,4% y 2,0% del PIB respectivamente. En este escenario, los servicios de alto valor añadido serán el verdadero motor de la economía española, con las TIC y las actividades profesionales y científicas ganando peso específico.

Estos datos evidencian cómo las actividades de alto valor añadido lideran el cambio estructural en el tejido productivo, apoyadas por la digitalización y la adopción de nuevas tecnologías.

Oportunidades y desafíos hacia 2026

El sector servicios se debate entre riesgos y factores positivos que definirán su trayectoria en los próximos años. Identificar estos elementos es crucial para diseñar estrategias resilientes y sostenibles.

  • Principales riesgos: aumento de aranceles, tensiones comerciales, presiones inflacionarias y costes crecientes de insumos.
  • Impulsores positivos: auge del turismo, demanda de soluciones digitales, expansión de la inteligencia artificial y la ciberseguridad.

El equilibrio entre estos factores determinará el éxito de las empresas y economías que consigan anticipar cambios y adoptar modelos flexibles.

Recomendaciones prácticas para aprovechar el impulso

Para convertir los retos en oportunidades, es necesario actuar con decisión y visión. A continuación, se proponen estrategias clave:

  • Invertir en formación continua y habilidades digitales, potenciando la cultura de innovación y aprendizaje permanente.
  • Fomentar alianzas público-privadas para mejorar infraestructuras y políticas de apoyo a la internacionalización.
  • Adoptar tecnologías emergentes (IA, blockchain, ciberseguridad) para optimizar procesos y crear nuevos modelos de negocio.
  • Desarrollar ofertas de valor basadas en la personalización y la experiencia del cliente, incrementando la fidelización.
  • Implementar prácticas sostenibles y responsables, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para fortalecer la reputación corporativa.

Estas acciones permiten no solo sortear la desaceleración, sino también construir cimientos sólidos para un crecimiento sostenible y preparar a las organizaciones para retos futuros.

Conclusión

El sector servicios, a pesar de las señales de desaceleración en 2025, se mantiene como el gran impulsor de la economía global y española. Su capacidad de transformación y adaptación a nuevas tecnologías, sumada a la recuperación del turismo y la digitalización, ofrece un panorama lleno de posibilidades.

La clave estará en la agilidad estratégica, la innovación constante y la colaboración entre actores públicos y privados. Aquellos que adopten estas directrices podrán aprovechar al máximo el potencial del sector servicios como motor de crecimiento y orientar el futuro hacia un modelo más próspero y resiliente.

Bruno Anderson

Sobre el Autor: Bruno Anderson

Bruno Anderson colabora en HazFuerte creando contenidos enfocados en fortalecimiento financiero, análisis de decisiones económicas y construcción de estrategias financieras sólidas.