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El valor de la confianza: Elemento clave en el sistema económico mundial

El valor de la confianza: Elemento clave en el sistema económico mundial

07/01/2026
Matheus Moraes
El valor de la confianza: Elemento clave en el sistema económico mundial

La confianza actúa como la base invisible que sostiene cada transacción, inversión y decisión de consumo.

Es la fuerza motriz que define la resiliencia y el dinamismo de nuestras economías en un mundo interconectado y complejo.

Definiendo la confianza económica

En su esencia, la confianza se puede entender como la creencia compartida en la solidez de las instituciones y en la capacidad de los agentes para cumplir compromisos.

Esta dimensión psicológica cobra vida a través de indicadores como el ESI y el ICEA, que capturan percepciones de consumidores y empresas.

Cuando la confianza se arraiga, se genera un entorno propicio para la inversión y se reduce la aversión al riesgo, dinamizando la actividad económica.

Relación entre confianza y crecimiento

Estudios del ámbito internacional muestran que un aumento de 10 puntos porcentuales en confianza nacional puede elevar el crecimiento anual del PIB real per cápita en 0,5 puntos porcentuales.

Este vínculo refleja cómo las expectativas positivas influyen en la toma de decisiones de gasto e inversión, generando un ciclo virtuoso.

Para ilustrar este balance, presentamos un resumen de indicadores clave:

Factores que erosionan la confianza

En el plano global, las percepciones de riesgo se han intensificado por diversos motivos:

  • Aranceles y tensiones comerciales que encarecen exportaciones.
  • Ciberamenazas y vulnerabilidades digitales crecientes.
  • Desigualdad en la adopción de IA y su impacto incierto.
  • Incertidumbre macroeconómica y repuntes de proteccionismo.

Cada uno de estos elementos minan la confianza en el comercio internacional y alejan la inversión de largo plazo.

Sectores y regiones bajo presión

Los descensos en el ESI han sido especialmente pronunciados en España (-2,6 pts), frente a caídas más moderadas en Alemania e Italia (-1,0 pts).

En el ámbito sectorial:

  • Servicios y construcción retrocedieron -0,3 pts por demanda y escasez de mano de obra.
  • Industria cayó -0,2 pts ante aranceles que reducen pedidos de exportación.
  • Comercio minorista mostró leves mejoras (+0,2 pts) gracias al repunte en intención de compra.

Este panorama resalta la fragilidad de la confianza sectorial y la necesidad de acciones coordinadas.

Perspectiva de los líderes empresariales

La última encuesta de CEOs globales revela que solo el 30% se siente muy confiado en el corto plazo, mientras que a tres años la cifra sube al 49%.

En España, el optimismo es mayor, con un 38% de directivos confiados a 12 meses y un 40% a tres años.

Sin embargo, el 42% manifiesta inquietud por la transformación tecnológica acelerada y apenas un 12% asegura un impacto equilibrado de la IA en ingresos y costes.

Confianza institucional y social

Según la OCDE, la fiabilidad de los gobiernos en sanidad, educación e integridad es razonable, pero aún persiste la desconfianza en la capacidad de respuesta ante crisis.

El informe Edelman 2025 habla de una “crisis de descontento”, donde el 63% de la población en algunos mercados siente una palpable brecha entre instituciones y ciudadanos.

Este distanciamiento con las estructuras sociales pone en riesgo la gobernanza y la legitimidad de las políticas públicas.

Oportunidades para restaurar la fe económica

Frente a las amenazas, surgen caminos para revitalizar la confianza y potenciar el crecimiento sostenible:

  • Diplomacia comercial activa para reducir barreras y restablecer alianzas.
  • Reformas fiscales coherentes que garanticen estabilidad y equidad.
  • Inversión estratégica en innovación y ciberseguridad.
  • Desarrollo de marcos de gobernanza responsable en IA.

Estas medidas, combinadas con una visión institucional sólida, pueden devolver certidumbre a mercados y consumidores.

Hacia un futuro resiliente

La confianza no es un recurso estático, sino un bien que debe cultivarse mediante hechos tangibles y comunicación transparente.

La aplicación de políticas creíbles de largo plazo y el fomento de la innovación equilibrada permitirán afrontar desafíos globales sin sacrificar la estabilidad.

En última instancia, el verdadero valor de la confianza radica en su capacidad para unir voluntades y transformar incertidumbre en oportunidad.

Conclusión inspiradora

Restaurar la confianza requiere compromiso de gobiernos, empresas y ciudadanos. Juntos podemos construir un sistema económico más justo, dinámico y resistente.

Solo a través de la confianza compartida lograremos alcanzar el crecimiento inclusivo y sostenible que nuestras sociedades demandan.

Matheus Moraes

Sobre el Autor: Matheus Moraes

Matheus Moraes es autor en HazFuerte y crea artículos orientados a gestión financiera personal, control del presupuesto y crecimiento económico responsable.