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Más allá del dólar: El futuro de la hegemonía monetaria

Más allá del dólar: El futuro de la hegemonía monetaria

05/01/2026
Maryella Faratro
Más allá del dólar: El futuro de la hegemonía monetaria

En 2026, el dólar estadounidense enfrenta un escenario inédito tras años de dominio incuestionable. Analistas de primer nivel anticipan un declive gradual, impulsado por dinámicas internas y tensiones globales. Conocer estas tendencias es clave para adaptarse y encontrar oportunidades en un mercado en transformación.

Este artículo explora las previsiones, los indicadores emergentes, los factores estructurales y las estrategias prácticas para navegar en un contexto donde recortes de tasas de la Fed y ajustes globales delinean un nuevo mapa monetario.

Pronósticos de debilitamiento en 2026

El consenso mayoritario proyecta una caída del DXY durante el próximo año. Las previsiones se basan en modelos históricos, flujos de capital y políticas de los principales bancos centrales. Aunque las magnitudes varían, todos comparten la convicción de un dólar más débil.

  • JPMorgan: Perspectiva bajista moderada, limitada por crecimiento e inflación persistente.
  • Morgan Stanley: Recorte cercano al 5% en la primera mitad de 2026.
  • Bank of America: Descenso adicional del 8%, con continuidad posible más allá de 2026.

Otros actores, como Goldman Sachs y DWS, apuntan a caídas de hasta el 6% frente al euro y al yen, mientras que gestores de fondos prevén retrocesos globales ante una convergencia global de políticas monetarias que reduce las ventajas comparativas de EE.UU.

Indicadores de erosión del liderazgo del dólar

El dólar aún domina cerca del 90% de las transacciones FX, pero ya muestra signos de debilidad estructural. Bancos centrales y gestores diversifican reservas, incorporando oro, euro y renminbi.

  • Reservas globales: Menos exposición al dólar y aumento de activos alternativos.
  • Inversionistas: 63% creen en multipolaridad en las reservas globales dentro de 10-15 años.
  • Fragmentación geopolítica: Países del Este asiático anuncian desdolarización acelerada en Asia Oriental.

Además, la instrumentalización del dólar mediante sanciones y el riesgo de colapso de la deuda pública estadounidense exacerban la pérdida de confianza y acentúan riesgos políticos en la autonomía de la Fed.

Factores clave en la transición monetaria

Detrás de los pronósticos y los indicadores, subyacen elementos estructurales que darán forma al nuevo orden. Estos factores actúan en sinergia, acelerando la erosión del poder del dólar y fortaleciendo alternativas.

La conjunción de estos elementos explica por qué analistas como Bank of America señalan que, históricamente, una vez iniciada una fase de debilitamiento, el dólar tiende a prolongar su caída al menos otro año.

Escenarios y estrategias para inversores y empresas

Ante un panorama con múltiples posibles trayectorias, conviene distinguir dos grandes escenarios:

  • Escenario base: DXY en torno a 95-98, acompañado de flujos crecientes hacia mercados emergentes y activos no correlacionados.
  • Escenario alternativo: Repunte temporal si EE.UU. recupera impulso inflacionario o políticas fiscales expansivas reinventan el atractivo del bono americano.

Para inversores y compañías, la clave está en la anticipación y la diversificación. Las siguientes acciones prácticas pueden servir de guía:

  • Revisar carteras de deuda y renta variable global, buscando exposición a regiones con estímulos contracíclicos.
  • Incorporar coberturas de divisas en operaciones internacionales, ajustando posiciones según la curva de tipos implícita.
  • Evaluar instrumentos alternativos como el oro o bonos soberanos no dolarizados para reducir riesgo sistémico.

Asimismo, las empresas exportadoras estadounidenses deberán aprovechar la competitividad de precios resultante, mientras que importadoras pueden asegurar suministros mediante contratos forwards u opciones de divisa.

Reflexión final

El declive gradual del dólar no implica su sustitución inmediata, pero anuncia la transición hacia un sistema más equilibrado y prima de crecimiento de EE.UU. reducida en comparación con sus pares. Para gobiernos, inversores y corporaciones, el desafío es adaptarse a una instrumentalización del dólar como arma política y a un entorno multipolar.

La historia muestra que las hegemonías monetarias evolucionan de manera constante. Aprender de patrones pasados y monitorizar indicadores globales permitirá convertir la incertidumbre en oportunidades estratégicas de diversificación y consolidar posiciones en un mundo donde ninguna moneda domina sin competencia.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

Maryella Faratro participa en HazFuerte produciendo contenidos centrados en educación financiera, organización económica y desarrollo de hábitos financieros sostenibles.